El motivo por el que muchos freelancers cobran de menos
La trampa más común: cobras por hora, te haces eficiente, y como tardas menos en hacer lo mismo, facturas menos. El cliente se beneficia de tu mejora, no tú.
El precio cerrado por proyecto invierte la lógica: el cliente paga por el resultado, no por tu tiempo. Si entregas con menos horas que las estimadas, el rate efectivo sube. Tu experiencia pasa a ser tuya, no del cliente.
Cuándo cambiar de modelo
- Llevas 2+ años haciendo este tipo de trabajo — sabes estimar con razonable precisión
- El scope es definible — puedes decir qué incluye y qué no
- Tu velocidad real es ≥ media del sector — el cliente no se sentirá engañado pagando por entregable
- El cliente tiene presupuesto fijo — prefiere certidumbre a facturas variables
Cómo gestionar el scope creep
El riesgo número uno del precio cerrado: el cliente pide cosas no incluidas y tú las haces "por buena fe". Cuatro reglas:
- Contrato con scope explícito — qué incluye, qué NO, cuántas revisiones, qué proceso
- Hourly rate para extras — cualquier petición fuera de scope se factura aparte a tu tarifa hora normal
- Acepta el cambio con presupuesto nuevo — "esto cambia el scope, te paso presupuesto adicional en 24h"
- Cobra revisiones extra — 3 rondas incluidas, 4ª en adelante 150 €/cada una
Modelos híbridos
No es binario. Tres híbridos que funcionan:
- Retainer mensual: cobras fijo por X horas/mes (las uses o no). Predecible para ti, flexibilidad para el cliente.
- Proyecto con cap horas: precio cerrado pero con techo de horas máximas — si lo superas, se factura aparte.
- Performance fee: precio bajo + bonus por resultado (ventas, conversiones, KPI). Solo si puedes medir y el cliente confía.